Día del Niño. un cuento infantil (o algo así)
basado en "recuerdo" [leer al final] ¡Por fin! Era 30 de abril, Día del Niño, el día más genial de todos. Juegos, regalos, cine, pizza, espiro-papas, algodón de azúcar, los increíbles juegos mecánicos de feria... y lo mejor de todo: nada de clases. Sin duda era un día donde los niños no podían pedir más, pero Bruno y Esteban añoraba algo más: anillos, muchos anillos de bodas. — Yo quiero 20 — decía Esteban— y me los pondré como piercings en las orejas y en la nariz para verme como el de “Limp Biskit”. A Bruno la verdad le daba mucho asco ponerse cosas en la nariz, pero sin duda los pequeños anillitos le intrigaban. El plan era sencillo: casarse con suficientes niñas para tener los deseados anillos. Sería rápido porque cada matrimonio valdría por dos anillos, el de él y el de ella. Seguro las niñas no tendrían problema en regalar sus anillos, o eso creían. Al fin sonó la chicharra y se abrieron las puertas al patio, la búsqueda comenzaba. Los ...